La definición que Laura
Frade Rubio nos da dice: “Es la serie de actividades que, articuladas entre sí
en una situación didáctica, desarrollan la competencia del estudiante. Se
caracterizan porque tienen un principio y un fin, son antecedentes con
consecuentes”. (Frade 2008, p.11).
Por otro lado Antoni Zabala
Vidiella dice que: “…son un conjunto de actividades ordenadas, estructuradas, y
articuladas para la consecución de unos objetivos educativos que tienen un
principio y un final conocidos tanto por el profesorado como por el alumnado”.
(Zavala, 2008, p.16).
Coincidiendo con el llamado
de la Dra. Magalys Ruíz Iglesias donde señala que los docentes tenemos que
“imaginar tareas” con carácter potencial para ser generadoras de aprendizajes,
lo que implica añade, organizarlas de manera tal que las actividades que
realizan los estudiantes sirvan para que esa potencialidad se convierta en
realidad (Magalys 2010, citando a Goñi Zabala, p.33); presentamos con el aporte
de (Tobón, et. al. 2010 (p. 22), una estructura similar a la que él propuso y
que bien podría fincarse como el mini compendio de lo más relevante, para
elaborar una secuencia didáctica.
1.
Competencia
2.
Tarea integradora
3.
Criterios de evaluación
4.
Actividades de aprendizaje
5.
Recursos
1. Competencia
Es indudable que el faro
guía, para plantear la secuencia didáctica es la competencia específica a
trabajar dentro del programa, luego vendría, siguiendo a Frade, la pregunta
¿Cuál es la situación didáctica para desarrollarla?
2. Tarea integradora
A juicio de Magalys (2010,
p.89) en una planeación por competencias, lo primero que nos interesa es “qué
acción” va a desarrollar el alumno. Tobón le agrega que “los contenidos cobran
vida en la resolución de las actividades, no se aprenden por separado para después
resolver las tareas”. (Tobón, et. al. 2010, p.17).
3. Criterios de evaluación
Los criterios nos dice
Tobón, son las pautas que se deben tomar en cuenta para la valoración de la
competencia; “se componen de un ´qué se evalúa’ y un con ‘qué se compara’
(referente). (Tobón, et. al. 2010, p.14).
Los criterios buscan
considerar las tres dimensiones de la competencia: el saber conocer, el saber
hacer y el saber ser. Incluso Tobón y Frade les incluyen en sus formatos de
secuencia didáctica, para tener precisos conceptos y teorías por aprender,
habilidades procedimentales, y actitudes y valores, y superar el desequilibrio
de cargarse sólo a lo conceptual, por ejemplo, olvidando la integralidad que se
debe buscar en el desarrollo de las competencias.
Las competencias están
vinculadas a pautas de evaluación (criterios de desempeño y a evidencias, las
cuales se obtiene dentro del mismo proceso de formación. A propósito de éstas,
Tobón afirma que se “trata de pruebas concretas y tangibles de la competencia
que resultan esenciales para evaluar los criterios”. (Tobón, et. al. 2010,
p.14)
4. Actividades de
aprendizaje
Aquí se consideran dos
apuntes principales, uno general, el de Zabala Vidiella, que enfatiza que las
actividades de las secuencias didácticas deberían tener en cuenta los
siguientes aspectos esenciales o propósitos generales, mismos que conllevan un
compromiso del docente:
Indagar acerca del
conocimiento previo de los alumnos y comprobar que su nivel sea adecuado al
desarrollo de los nuevos conocimientos.
Asegurarse que los
contenidos sean significativos y funcionales y que representen un reto o
desafío aceptable.
Que promuevan la actividad
mental y la construcción de nuevas relaciones conceptuales.
Que estimulen la autoestima
y el autoconcepto. De ser posible, que posibiliten la autonomía y la
metacognición (Zavala, 2008. p.63).
Más centrado en el enfoque
de las competencias, otra vez Tobón, nos orienta al respecto. “A partir del
problema del contexto (situado), y considerando la competencia o competencias
por formar, se establecen las actividades de aprendizaje y evaluación. Para
ello se busca que dichas actividades estén articuladas entre sí en forma sistémica
y que haya dependencia entre ellas, para que de esta forma contribuyan a la
resolución del problema planteado”. (Tobón, et. al. (2010, p.74)
Cuatro aspectos sugiere
Tobón hay que considerar.
Organizar actividades en
tres momentos: inicio, desarrollo y cierre.
Determinar las actividades
de apoyo directo del docente
Identificar las actividades
a realizar los alumnos en su tiempo de trabajo autónomo.
Se establece la duración de
cada una de las actividades, y sugiere un rango de flexibilidad,
porque a veces
hay que darle más o menos tiempo de acuerdo al trabajo de los estudiantes. (Tobón,
et. al. 2010, p.75).
5. Recursos
Para Tobón este apartado
implica considerar los recursos necesarios para ejecutar las actividades de
aprendizaje y evaluación planeadas, y señala “con el fin de identificar qué hay
en la institución y qué hace falta gestionar”.!(Tobón, et. al. 2010, p.75).
Hablamos de recursos como
modelos, presentaciones, herramientas, utensilios, maquetas, mapas, libros,
materiales para análisis, videos, música, etc. Tobón apunta que en determinados
casos es necesario gestionar la consecución de los recursos con los estudiantes
mismos.
Hay que buscar una
coherencia entre los recursos, las actividades de aprendizaje y los procesos de
evaluación, considerando la competencia o competencias que se pretende contribuir
a formar en la secuencia didáctica. Este rubro también incluye la
visualización de los espacios físicos y los equipos disponibles.
(Tobón, et. al. 2010, p.22).

Preciosa Italia
ResponderBorrarDe manera considerable y argumentadamente nos brindas los pormenores que nos muestran la gran importancia de diseñar secuencias didácticas, nos describes de manera clara todos los elementos que ayudan a favorecer el aprendizaje y el desarrollo de competencias de los estudiantes.
Sin duda alguna que siempre son considerados en tu planeación, diseño y desarrollo de las secuencias didácticas.
Es genial que nos insertes las referencias bibliográficas, eso le da un buen soporte teórico y a los que te leemos nos brinda elementos para profundizar al respecto.
Muy bien....
Lety